Por qué ‘Déjame salir’ no debería ganar el Oscar

Problemas raciales y lucha de clases en la nominada que le cae bien a todo el mundo, pero… ¿De verdad se merecería ser la ganadora en los próximos Oscars?

Como cada año, CINEMANÍA inaugura su ciclo de artículos dedicados a dar estopa a todos y cada uno de los títulos nominados al Oscar de mejor película. Ya sabes que también puedes leer nuestra crítica de cada película publicada en el momento del estreno; en este caso, la de Déjame salir la tienes aquí.

Dado que durante las semanas previas a la ceremonia de entrega de premios se tiende a sobrevalorar mediáticamente a las elegidas por la Academia de Hollywood, desde aquí aportamos un contrapeso crítico constructivo (y con cubos de mala baba) para refrenar los entusiasmos. Porque piensa lo siguiente, a ver si no te entran escalofríos: Jason Blum recogiendo un Oscar. El Elon Musk del terror, el Zuckerberg del mal rollo y el Jonathan Ive de los éxitos con cuatro duros, todo en uno, ahí arriba, haciendo historia del cine. Piel de gallina o gallina de piel, lo que prefieras.

Esto podría ocurrir en unos días gracias a una película, Déjame salir. Y desde luego, cuando esa ceremonia de coronación tuviera lugar en lo más alto del Dolby Theatre y Blum dejara de ser el indie rebelde para ser el nuevo Rey de Hollywood, una reflexión ocuparía casi todos los titulares: que ha ganado el Oscar una película sobre la cuestión racial y la experiencia afroamericana.